Dt 7, 25-26
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)25Quemaréis las esculturas de sus dioses; no codiciarás ni el oro ni la plata que los recubren, ni lo tomarás para ti, no sea que por ello caigas en una trampa, pues es una cosa abominable para Yahvé tu Dios. 26No debes meter en tu casa una cosa tan abominable, pues te harías anatema como ella. La tendrás por cosa horrenda y abominable, porque es anatema.