Dt 22, 1-21
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Si encuentras extraviada alguna res de ganado mayor o menor de tu hermano, no te desentenderás de ella; se la llevarás a tu hermano. 2Y si tu hermano no es vecino tuyo, o no le conoces, la recogerás en tu casa y la guardarás contigo hasta que tu hermano venga a buscarla; entonces se la devolverás. 3Lo mismo harás con su asno, lo mismo harás con su manto, lo mismo harás con cualquier objeto perdido por tu hermano que tú encuentres; no puedes desentenderte. 4Si ves caído en el camino el asno o el buey de tu hermano, no te desentenderás de ellos: le ayudarás a levantarlos * . 5La mujer no llevará ropa de hombre ni el hombre se pondrá vestidos de mujer * , porque el que hace esto es una abominación para Yahvé tu Dios. 6Si encuentras en el camino un nido de pájaros, en un árbol o en el suelo, con polluelos o huevos, y la madre echada sobre los polluelos o sobre los huevos, no tomarás a la madre con las crías. 7Deja marchar a la madre, y podrás quedarte con las crías. Así tendrás prosperidad y larga vida. 8Cuando construyas una casa nueva, pon un pretil a tu azotea; así no harás a tu casa responsable de sangre en el caso de que alguno se cayera de allí. 9No sembrarás tu viña con semilla de dos clases, no sea que quede consagrado todo: la semilla que siembres y el fruto de la viña. 10No ararás con un buey y una asna juntos. 11No vestirás ropa tejida mitad de lana y mitad de lino * . 12Te harás unas borlas en las cuatro puntas del manto con que te cubras. 13Si un hombre se casa con una mujer y se llega a ella, pero luego le cobra aversión, 14le atribuye acciones torpes y la difama públicamente diciendo: «Me he casado con esta mujer y me he llegado a ella, pero no la he encontrado virgen», 15el padre y la madre de la joven tomarán las pruebas de su virginidad y las descubrirán ante los ancianos de la ciudad, a la puerta. 16El padre de la joven dirá a los ancianos: «Yo di mi hija por esposa a este hombre, pero después él le ha cobrado aversión. 17Y ahora le achaca acciones torpes diciendo que no ha encontrado virgen a mi hija. Sin embargo, aquí tenéis las señales de la virginidad de mi hija», y extenderán el paño ante los ancianos de la ciudad. 18Los ancianos de aquella ciudad tomarán a ese hombre y lo castigarán, 19y le pondrán una multa de cien monedas de plata, que entregarán al padre de la joven, por haber difamado públicamente a una virgen de Israel. Él la recibirá por mujer y no podrá repudiarla en toda su vida. 20Pero si resulta que es verdad, si no aparecen en la joven las pruebas de la virginidad, 21sacarán a la joven a la puerta de la casa de su padre y los hombres de su ciudad la apedrearán hasta que muera, porque ha cometido una infamia en Israel prostituyéndose en casa de su padre. Así harás desaparecer el mal de en medio de ti.