Dn 5, 10-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)10La reina, al oír las palabras del rey y de sus dignatarios, entró en la sala del banquete y dijo: «¡Viva el rey por siempre! Que no se turbe tu mente ni palidezca tu semblante. 11En tu reino hay un hombre dotado de inspiración divina que ya en el reinado de tu padre demostró luz, inteligencia y sabiduría semejante a la de los dioses. Tu padre, el rey Nabucodonosor, lo nombró jefe de los magos, adivinos, hechiceros y astrólogos * , 12ya que este Daniel, a quien el rey puso el nombre de Baltasar, tenía un don extraordinario, un saber y una inteligencia capaces de interpretar sueños, de descifrar enigmas y de resolver problemas. Así pues, que llamen a Daniel y él dará la interpretación.»