2 Tim 2, 24-26
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)24Y a un siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser amable con todos, pronto a enseñar, sufrido; 25que sepa corregir con mansedumbre a los adversarios, por si Dios les otorga la conversión que les haga conocer plenamente la verdad 26y volver al buen sentido, librándose así de los lazos del diablo que los tiene cautivos, rendidos a su voluntad.