2 Sm 3, 33-39
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)33El rey entonó esta elegía por Abner: «¿Como muere un necio había de morir Abner? 34No ligadas tus manos ni puestos en cadenas tus pies. Has caído como quien cae ante malhechores * .» Y el llanto de la gente arreció por él. 35Siendo aún de día, acudía la gente y rogaban a David que comiese, pero David juró: «Que Dios me castigue una y otra vez, si pruebo el pan o cualquiera otra cosa antes de ponerse el sol.» 36Toda la gente lo supo y lo aprobó. La acción del rey pareció bien a todo el pueblo. 37Y aquel día toda su gente y todo Israel se convencieron de que el rey no había tomado parte en la muerte de Abner, hijo de Ner. 38El rey dijo a sus servidores: «Ya sabéis que hoy ha caído un gran caudillo en Israel. 39Hoy estoy reblandecido, pues soy rey ungido * , pero estos hombres, hijos de Sarvia, son más duros que yo. Que Yahvé pague al malhechor conforme a su malicia.»