2 Sm 24, 18-25
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)18Vino Gad aquel día donde David y le dijo: «Sube y levanta un altar a Yahvé en la era de Arauná el jebuseo.» 19David subió, según la palabra de Gad, como había ordenado Yahvé. 20Cuando Arauná vio que el rey y su séquito venían hacia él, salió a su encuentro y se postró rostro en tierra ante el rey. 21Dijo Arauná: «¿Cómo mi señor el rey viene a su siervo?» David respondió: «Vengo a comprarte la era para levantar un altar a Yahvé y detener la plaga del pueblo.» 22Arauná dijo a David: «Que el rey mi señor tome y ofrezca lo que bien le parezca. Mira, ahí tienes los bueyes para el holocausto, y los trillos y los yugos de los bueyes para leña. 23Todo esto, majestad, se lo da Arauná al rey.» Y añadió Arauná a David: «Que Yahvé tu Dios te sea propicio.» 24Pero el rey dijo a Arauná: «No. Quiero comprártelo por su precio. No quiero ofrecer a Yahvé mi Dios holocaustos de balde.» Y David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata * . 25Levantó allí David un altar a Yahvé y ofreció holocaustos y sacrificios de comunión. Entonces Yahvé atendió a las súplicas en favor del país y la peste se apartó de Israel.