Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

2 Sm 1, 1-27

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Después de la muerte de Saúl, volvió David de derrotar a los amalecitas y se quedó dos días en Sicelag. 2Al tercer día llegó del campamento uno de los hombres de Saúl, con los vestidos rotos y la cabeza cubierta de polvo. Al llegar donde David, cayó rostro en tierra. 3David le dijo: «¿De dónde vienes?» Le respondió: «Vengo huyendo del campamento de Israel.» 4Le preguntó David: «¿Qué ha pasado? Cuéntamelo.» Respondió: «Que el pueblo ha huido de la batalla; han caído y han muerto muchos del pueblo, y también han muerto Saúl y su hijo Jonatán.» 5Dijo David al joven que le daba la noticia: «¿Cómo sabes que han muerto Saúl y su hijo Jonatán?» 6Respondió el joven que daba la noticia: «Yo estaba casualmente en el monte Gelboé; Saúl se apoyaba en su lanza, mientras los carros y los jinetes lo acosaban. 7Se volvió y, al verme, me llamó y contesté: ‘¿Qué deseas?’ 8Me dijo: ‘¿Quién eres tú?’ Le respondí: ‘Soy un amalecita.’ 9Me dijo: ‘Acércate a mí y mátame, porque me ha acometido un desfallecimiento, aunque todavía estoy con vida.’ 10Me acerqué a él y lo maté, pues sabía que no podría vivir después de su caída. Luego tomé la diadema que ceñía su cabeza y el brazalete que llevaba en el brazo y se los he traído aquí a mi señor.» 11David agarró sus vestidos y los desgarró, y lo mismo hicieron los hombres que estaban con él. 12Se lamentaron, lloraron y ayunaron hasta la noche por Saúl y por su hijo Jonatán, por el pueblo de Yahvé y por la casa de Israel, pues habían caído a espada. 13David preguntó al joven que le había llevado la noticia: «¿De dónde eres?» Respondió: «Soy hijo de un forastero amalecita.» 14Le dijo David: «¿Cómo no has temido alzar tu mano para matar al ungido de Yahvé?» 15Entonces llamó David a uno de los jóvenes y le dijo: «Acércate y mátalo.» Él lo hirió y murió. 16David le dijo: «La culpa es sólo tuya * , pues tu misma boca te acusó cuando confesaste que habías matado al ungido de Yahvé.» 17David entonó esta elegía por Saúl y por su hijo Jonatán. 18Está escrita en el Libro del Justo, para que aprendan el arco los hombres de Judá * . Dijo: 19La gloria, Israel, ha sucumbido en tus montañas. ¡Cómo han caído los héroes! 20No lo anunciéis en Gat, no lo divulguéis por las calles de Ascalón, que no se regocijen las hijas de los filisteos, ni salten de gozo las hijas de los incircuncisos. 21Montañas de Gelboé: Que no os cubra ni lluvia ni rocío, ni seáis campos de primicias * , porque allí fue mancillado el escudo de los héroes. El escudo de Saúl, no ungido de aceite, 22¡mas de sangre de muertos, de grasa de héroes! El arco de Jonatán jamás retrocedía, nunca fracasaba la espada de Saúl. 23Saúl y Jonatán, amados y amables, ni en vida ni en muerte separados, más veloces que águilas, más fuertes que leones. 24Hijas de Israel, llorad por Saúl, que con púrpura os vestía y adornaba, que prendía joyas de oro de vuestros vestidos. 25¡Cómo cayeron los héroes en medio del combate! ¡Jonatán! Herido de muerte en las alturas. 26Lleno estoy de angustia por ti, Jonatán, hermano mío, en extremo querido. Tu amor fue para mí más delicioso que el amor de las mujeres. 27¡Cómo cayeron los héroes, cómo perecieron las armas de combate!