2 Re 6, 24-29
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)24Tiempo después, Ben Hadad, rey de Aram * , movilizó todas sus tropas, se puso en marcha y sitió Samaría. 25El hambre arreciaba en la ciudad y el asedio se prolongaba, hasta el punto de que una cabeza de asno llegó a venderse a ochenta siclos de plata, y un par de cebollas silvestres * a cinco siclos de plata. 26El rey de Israel pasaba por la muralla cuando una mujer le gritó: «¡Ayúdame, majestad!» 27Él respondió: «No (hables así). ¡Que Yahvé te salve! ¿De dónde puedo yo sacar ayuda?, ¿de la era o del lagar?» 28El rey le preguntó: «¿Qué te aflige?» Ella respondió: «La mujer esa me ha dicho que entregue a mi hijo para comerlo hoy, y que mañana comeremos el suyo. 29Así que cocimos a mi hijo y lo comimos. Pero al día siguiente, cuando le dije que entregara a su hijo para comerlo, lo escondió.»