2 Re 5, 1-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Naamán, jefe del ejército del rey de Aram, era hombre notable y muy estimado por su señor, pues por su medio Yahvé había concedido la victoria a Aram * . Pero este hombre (siendo un gran militar) era leproso * . 2Unas bandas de arameos habían hecho una incursión y habían traído de la tierra de Israel una muchacha que pasó al servicio de la mujer de Naamán. 3Ella dijo a su señora: «Ah, si mi señor pudiera presentarse ante el profeta que hay en Samaría. Él le curaría de su lepra.» 4(Naamán) fue y se lo comunicó a su señor: «Esto y esto ha dicho la muchacha que procede de la tierra de Israel.» 5El rey de Aram dijo: «Anda y ve; yo enviaré una carta al rey de Israel.» Tomó en su mano diez talentos de plata, seis mil siclos de oro y diez vestidos nuevos 6y llevó al rey de Israel la carta, que decía: «Cuando te llegue esta carta, sabrás que te envío a mi siervo Naamán, para que lo cures de su lepra.» 7Cuando el rey de Israel leyó la carta, rasgó sus vestiduras, diciendo: «¿Soy yo Dios para repartir muerte y vida? Éste me encarga nada menos que curar a un hombre de su lepra. Si lo pensáis bien, advertiréis que busca querellarse conmigo.» 8Cuando Eliseo * , el hombre de Dios, oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestiduras, envió a decirle: «¿Por qué has rasgado tus vestiduras? Que venga a mí y sabrá que hay un profeta en Israel.»