2 Re 4, 32-37
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)32Eliseo entró en la casa; allí estaba el niño, muerto, acostado en su lecho. 33Entró, cerró la puerta con ellos dos dentro, y oró a Yahvé. 34Se metió (en la cama) y se tumbó sobre el niño, boca con boca, ojos con ojos, manos con manos. Se mantuvo recostado sobre él, y la carne del niño iba entrando en calor. 35Se bajó y se puso a caminar por la casa de acá para allá. Subió y se recostó insuflando sobre él hasta siete veces. El niño estornudó * y abrió sus ojos. 36Llamó a Guejazí y le dijo: «Llama a la sunamita.» Y la llamó. Cuando llegó, él le dijo: «Toma a tu hijo.» 37Ella entró y se echó a sus pies postrada en tierra. Luego tomó a su hijo y salió.