2 Pe 1, 20-21
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)20Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia, 21pues nunca profecía alguna fue fruto de la voluntad humana. Los profetas fueron hombres que hablaban de parte de Dios movidos por el Espíritu Santo * .