2 Cr 34, 22-28
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)22Jilquías y los enviados del rey fueron donde la profetisa Juldá, mujer de Salún, hijo de Tocat, hijo de Jasrá, encargado del vestuario. Vivía ella en Jerusalén, en el Barrio Nuevo. Ellos le informaron conforme a lo indicado. 23Ella les respondió: «Esto dice Yahvé, Dios de Israel: Decid al hombre que os ha enviado a mí: 24Esto dice Yahvé: Voy a traer el desastre sobre este lugar y sobre sus habitantes: todas las maldiciones escritas en el rollo que se ha leído delante del rey de Judá. 25Porque ellos me han abandonado y han quemado incienso a otros dioses, irritándome con todas esas obras de sus manos. Arde mi cólera contra este lugar y ya no se apagará. 26Decid al rey de Judá que os envió a consultar a Yahvé: Esto dice Yahvé, Dios de Israel, acerca de las palabras que has oído. 27Ya que tu corazón se ha conmovido y te has humillado delante de Dios al oír sus palabras contra este lugar y sus habitantes, y ya que te has humillado ante mí, has rasgado tus vestiduras y has llorado ante mí, he decidido, a mi vez, escucharte—oráculo de Yahvé—. 28Te reuniré con tus antepasados y serás enterrado en paz en tu sepulcro. Tus ojos no verán todo el desastre que yo acarrearé sobre este lugar y sobre sus moradores.» Ellos llevaron la respuesta al rey.