2 Cr 18, 33-34
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)33Entonces un hombre disparó su arco al azar e hirió al rey de Israel por entre las placas de la coraza; el rey dijo al auriga: «Da vuelta a los caballos y sácame de la batalla * , porque me siento mal.» 34Aquel día el combate se prolongó y el rey de Israel tuvo que ser sostenido en pie en su carro frente a los arameos hasta la tarde. Murió a la caída del sol * .