2 Cor 7, 9-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)9ahora me alegro. No por haberos entristecido, sino porque aquella tristeza desembocó en arrepentimiento. Pues os entristecisteis de cara a Dios, de manera que no habéis sufrido perjuicio alguno de nuestra parte. 10En efecto, la tristeza de cara a Dios produce un irreversible arrepentimiento para la salvación; en cambio, la tristeza meramente mundana desemboca en la muerte.