2 Cor 7, 1
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Si somos depositarios de estas promesas, queridos míos, debemos purificarnos de toda mancha, tanto en el cuerpo como en el espíritu, consumando nuestra santificación en el temor de Dios.
1Si somos depositarios de estas promesas, queridos míos, debemos purificarnos de toda mancha, tanto en el cuerpo como en el espíritu, consumando nuestra santificación en el temor de Dios.