2 Cor 6, 3-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3A nadie damos ocasión alguna de tropiezo, para que nadie se mofe del ministerio; 4antes bien, nos manifestamos en todo como ministros de Dios, soportando con frecuencia tribulaciones, necesidades y angustias; 5azotes, cárceles y algaradas; fatigas, desvelos y ayunos. 6Y lo hacemos con nobleza, ciencia, paciencia y bondad, con la ayuda del Espíritu Santo y apoyándonos en una caridad sincera; 7ofreciendo un mensaje veraz y contando con el poder de Dios; usando las armas de la justicia a diestra y siniestra. 8Nuestra vida discurre entre el honor y el agravio, entre la calumnia y la buena fama. Nos tienen por impostores, aunque somos veraces; 9por desconocidos, aunque nos conocen bien; por moribundos, aunque estamos vivos; por castigados, aunque no condenados a muerte; 10por gente triste, aunque estamos siempre alegres; por pobres, aunque enriquecemos a muchos. En fin, creen que no tenemos nada, aunque todo lo poseemos. 11¡Corintios!, os hemos hablado con toda franqueza * ; nuestro corazón está abierto de par en par. 12Pero, aunque nuestro corazón no está cerrado para vosotros, los vuestros sí que lo están. 13Correspondednos y abríos también vosotros. Os hablo como a hijos.