2 Cor 4, 17-18
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)17En efecto, la leve tribulación de un momento proporciona un desmesurado y rebosante caudal de gloria eterna 18a cuantos no ponemos nuestros ojos en las cosas visibles, sino en las invisibles. Pues las cosas visibles son pasajeras, mas las invisibles son eternas.