2 Cor 3, 10-15
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)10Pues, en este aspecto, lo que era glorioso ya no lo es, en comparación con esta gloria sobreeminente. 11Y si aquello, que era pasajero, fue glorioso, ¡cuánto más glorioso será lo permanente! 12Gracias a esta esperanza, podemos proceder con toda franqueza, 13y no como Moisés, que se cubría el rostro con un velo para impedir que los israelitas vieran el fin de lo que era pasajero * ... 14Pero se embotaron sus inteligencias. En efecto, hasta el día de hoy permanece ese mismo velo en la lectura del Antiguo Testamento, y no se levanta, pues sólo en Cristo desaparece * . 15Hasta el día de hoy, siempre que se lee a Moisés, un velo ciega sus mentes.