2 Cor 1, 12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)12El testimonio de nuestra conciencia hace que nos sintamos orgullosos, pues nos dice que nos hemos conducido en el mundo —y sobre todo respecto de vosotros— con la sencillez * y sinceridad que vienen de Dios; no con una sabiduría meramente humana, sino con la gracia de Dios.