1 Tes 2, 7-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)7Aunque pudimos imponer nuestra autoridad * por ser apóstoles de Cristo, nos mostramos amables * con vosotros, como una madre cuida con cariño de sus hijos. 8Tanto os queríamos, que estábamos dispuestos a entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino nuestras propias vidas. ¡Habéis llegado a sernos entrañables! 9Seguro que recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas: os proclamamos el Evangelio de Dios al tiempo que trabajábamos día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros. 10Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprochablemente nos comportamos con vosotros, los creyentes. 11Os exhortábamos y animábamos a cada uno de vosotros, como un padre a sus hijos, 12pidiéndoos que vivieseis de una manera digna de Dios, que os ha llamado * a su Reino y gloria * .