1 Sm 16, 14-23
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)14El espíritu de Yahvé se había apartado de Saúl, y un espíritu malo que venía de Yahvé le infundía espanto * . 15Dijéronle, pues, los servidores de Saúl: «Mira, un espíritu malo de Dios te infunde espanto; 16permítenos, señor, que nosotros que te servimos te busquemos un hombre que sepa tocar la cítara. Así, cuando te asalte el espíritu malo de Dios, tocará y te hará bien * .» 17Dijo Saúl a sus servidores: «Está bien, buscadme un hombre que sepa tocar bien y traédmelo.» 18Tomó la palabra uno de los servidores y dijo: «He visto a un hijo de Jesé, el belenita, que sabe tocar. Además es valeroso, buen guerrero, de palabra amena, de agradable presencia y Yahvé está con él.» 19Despachó Saúl mensajeros a Jesé que le dijeran: «Envíame a tu hijo David, el que está con el rebaño.» 20Tomó Jesé un asno, pan, un odre de vino y un cabrito y lo envió a Saúl por medio de su hijo David. 21Llegó David donde Saúl y se quedó a su servicio. Saúl le cobró mucho afecto y lo hizo su escudero. 22Mandó Saúl a decir a Jesé: «Te ruego que David se quede a mi servicio, porque me ha caído bien.» 23Cuando el espíritu de Dios asaltaba a Saúl, tomaba David la cítara y la tocaba. Entonces Saúl recobraba la calma y el bienestar, y el espíritu malo se apartaba de él.