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1 Sm 16, 1-23

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Dijo Yahvé a Samuel: «¿Hasta cuándo vas a estar llorando por Saúl, después que yo lo he rechazado como rey de Israel? Llena tu cuerno de aceite y prepárate. Voy a enviarte a Jesé, de Belén, porque he visto entre sus hijos un rey para mí.» 2Samuel replicó: «¿Cómo voy a ir? Se enterará Saúl y me matará.» Respondió Yahvé: «Lleva contigo una becerra y di que has ido a sacrificar a Yahvé. 3Invitarás a Jesé al sacrificio y yo te indicaré lo que tienes que hacer. Y me ungirás a aquél que yo te diga.» 4Samuel se dirigió a Belén, tal como Yahvé le había ordenado. Salieron temblando a su encuentro los ancianos de la ciudad y le preguntaron: «¿Vienes en son de paz, vidente?» 5Samuel respondió: «Sí. He venido a sacrificar a Yahvé. Purificaos y venid conmigo al sacrificio.» Purificó a Jesé y a sus hijos y los invitó al sacrificio. 6Cuando ellos se presentaron, vio a Eliab y se dijo: «Sin duda está ante Yahvé su ungido.» 7Pero Yahvé dijo a Samuel: «No mires su apariencia ni su gran estatura, pues yo lo he descartado. Yahvé no ve lo mismo que el hombre, pues el hombre se fija en las apariencias * , pero Yahvé escudriña el interior.» 8Llamó Jesé a Abinadab y le hizo pasar ante Samuel, que dijo: «Tampoco a éste ha elegido Yahvé.» 9Jesé hizo pasar a Samá, pero Samuel dijo: «Tampoco a éste ha elegido Yahvé.» 10Hizo pasar Jesé a sus siete hijos ante Samuel, pero Samuel dijo: «A ninguno de éstos ha elegido Yahvé.» 11Preguntó, pues, Samuel a Jesé: «¿No quedan ya más muchachos?» Él respondió: «Todavía falta el más pequeño, que está guardando el rebaño.» Dijo entonces Samuel a Jesé: «Manda que lo traigan, porque no comeremos hasta que haya venido.» 12Mandó, pues, que lo trajeran (era rubio, de bellos ojos y hermosa presencia). Dijo Yahvé: «Levántate y úngelo, porque éste es.» 13Tomó Samuel el cuerno de aceite y lo ungió en presencia de sus hermanos. Y, a partir de entonces, vino sobre David el espíritu de Yahvé * . Samuel se preparó y regresó a Ramá. 14El espíritu de Yahvé se había apartado de Saúl, y un espíritu malo que venía de Yahvé le infundía espanto * . 15Dijéronle, pues, los servidores de Saúl: «Mira, un espíritu malo de Dios te infunde espanto; 16permítenos, señor, que nosotros que te servimos te busquemos un hombre que sepa tocar la cítara. Así, cuando te asalte el espíritu malo de Dios, tocará y te hará bien * .» 17Dijo Saúl a sus servidores: «Está bien, buscadme un hombre que sepa tocar bien y traédmelo.» 18Tomó la palabra uno de los servidores y dijo: «He visto a un hijo de Jesé, el belenita, que sabe tocar. Además es valeroso, buen guerrero, de palabra amena, de agradable presencia y Yahvé está con él.» 19Despachó Saúl mensajeros a Jesé que le dijeran: «Envíame a tu hijo David, el que está con el rebaño.» 20Tomó Jesé un asno, pan, un odre de vino y un cabrito y lo envió a Saúl por medio de su hijo David. 21Llegó David donde Saúl y se quedó a su servicio. Saúl le cobró mucho afecto y lo hizo su escudero. 22Mandó Saúl a decir a Jesé: «Te ruego que David se quede a mi servicio, porque me ha caído bien.» 23Cuando el espíritu de Dios asaltaba a Saúl, tomaba David la cítara y la tocaba. Entonces Saúl recobraba la calma y el bienestar, y el espíritu malo se apartaba de él.