1 Pe 2, 1-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Rechazad, por tanto, malicias y engaños, hipocresías, envidias y toda clase de maledicencias. 2Como niños recién nacidos, desead la leche espiritual pura, a fin de que, gracias a ella, crezcáis con vistas a la salvación * , 3si es que habéis gustado que el Señor es bueno . 4* Vosotros acercaos al Señor, la piedra viva desechada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios; 5y así, como piedras vivas que sois, formad parte de un edificio espiritual, de un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo. 6Pues dice la Escritura: Voy a colocar en Sión una piedra elegida, angular y preciosa, y el que crea en ella no será confundido . 7Para vosotros, los creyentes, eso es motivo de orgullo; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon se ha convertido en piedra angular , 8en piedra de tropiezo y roca de escándalo . Tropiezan en ella porque no creen en la palabra; para esto han sido destinados * . 9Pero vosotros * sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido , destinado a anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz; 10vosotros, que si en un tiempo no fuisteis pueblo , ahora sois Pueblo de Dios: ésos de los que antes no se tuvo compasión , pero que ahora son compadecidos . 11Queridos, os exhorto a que, como extranjeros y forasteros * , os abstengáis de las apetencias mundanas que combaten contra el alma. 12Que vuestra conducta entre los gentiles sea ejemplar * , a fin de que, aunque ahora os tachen calumniosamente de malhechores, acaben dando gloria a Dios el día de la Visita, en vista de vuestras bellas obras.