1 Cor 14, 6-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)6Supongamos ahora, hermanos, que, cuando yo vaya a visitaros, empiece a hablar en lenguas. ¿Cómo podría seros útil, si mi palabra no fuese acompañada de revelación, ciencia, profecía o enseñanza? 7Así sucede con los instrumentos musicales inanimados, como la flauta o la cítara. Si no tuvieran sonidos diferenciados, ¿cómo se sabría que está sonando una flauta o una cítara? 8Y si la trompeta sólo emitiese un sonido confuso, ¿quién se prepararía para la batalla? 9Pues lo mismo vosotros: si al hablar no pronunciáis palabras inteligibles, ¿cómo se entenderá lo que decís? Es como si hablarais al viento. 10En el mundo hay una gran variedad de lenguas, y ninguna carece de sentido * . 11Pero si desconozco el sentido de una lengua, seré un extranjero * para el que me habla; y el que me habla, un extranjero para mí. 12Así pues, ya que aspiráis a los dones espirituales, procurad abundar en ellos, para que la asamblea vaya creciendo en la fe.